El Pabellón de España para la Exposición Internacional de Zaragoza 2008 es uno de los edificios más reconocibles de la arquitectura española contemporánea, tanto por su fuerte carga simbólica como por la complejidad técnica de su envolvente. Concebido por Francisco Mangado como un “bosque artificial”, el edificio se articula mediante una sucesión de pilares verticales que configuran una fachada permeable, cambiante y profundamente vinculada al discurso energético y ambiental del proyecto.
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ARQUITECTO
Francisco Mangado
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UBICACIÓN
Zaragoza, España
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AÑO DE FINALIZACIÓN
2008
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INTERVENCIÓN DISSET
Diseño del sistema, Fabricación e Instalación
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MATERIAL REVESTIMIENTO
Cerámica (extrusionada)
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CLIENTE
Oficina Internacional de Exposiciones
El reto técnico
La envolvente del pabellón planteaba un desafío constructivo excepcional: revestir 750 pilares de geometría irregular, con diámetros variables de 15 y 25 cm y alturas comprendidas entre 11 y 16 metros, manteniendo una lectura arquitectónica homogénea, precisa y repetitiva.
Para ello fue necesario diseñar y fabricar más de 25.000 piezas cerámicas semicirculares, correspondientes a dos secciones distintas, capaces de adaptarse a la variabilidad dimensional de los pilares y garantizar, al mismo tiempo, estabilidad, durabilidad y una correcta ejecución en obra.
La solución desarrollada por DISSET
DISSET desarrolló un sistema de fijación específico, diseñado expresamente para este proyecto, que permitió la colocación precisa y segura de las piezas cerámicas extrusionadas en masa, respetando la intención arquitectónica original y resolviendo con eficacia la complejidad geométrica del conjunto.
El sistema permitió:
- Adaptarse a las distintas secciones y alturas de los pilares.
- Garantizar la estabilidad del revestimiento cerámico en un edificio de gran escala.
- Facilitar una instalación eficiente y controlada, pese a la repetición de elementos y la singularidad de cada soporte.
La colaboración con el fabricante fue clave para asegurar la calidad material y la precisión dimensional de las piezas, fundamentales para el éxito del conjunto.
Resultado
El resultado es una fachada icónica, reconocible y técnicamente impecable, en la que arquitectura, material y sistema constructivo trabajan de forma integrada. El Pabellón de España de la Expo Zaragoza 2008 se consolida así como un referente en el uso de la cerámica como elemento arquitectónico contemporáneo y como un ejemplo de cómo la complejidad formal puede resolverse mediante soluciones técnicas rigurosas y a medida.
